Chulumani, ciudad de barrancos y mil gradas

21 de Agosto de 2014, 08:57

Después de casi 50 años, desde la década de los 60 hasta la fecha, volví a la ciudad de Chulumani.


La ciudad que conocí estaba habitada por distinguidas familias, como las familias Alvizuri, Olmos, Rocha, Castillo, Uría, Salinas y otras. En este punto quiero referirme a la familia Salinas. Uno de ellos, el Dr. Rodolfo Salinas, se ha convertido en uno de los cirujanos más famosos y requeridos en el hospital Obrero. En esa época las familias casi vivían en un estado señorial. En esa época se producía una variedad de frutas como naranja, mandarina, níspero, siquili y otros que en la actualidad ya no existen.


La ciudad tuvo épocas muy buenas. Según se sabe en la década del 40 tres familias judío-alemanas se habían asentado en Chulumani, una de ellas, que al parecer trajo un buen capital, construyó un hotel moderno con una amplia piscina, fue denominado Hotel Hamburgo, donde se deleitaban los turistas que llegaban a Chulumani. Las otras dos familias optaron por otros negocios.


Puedo destacar una tradición que es la preparación de empanadas, antiguamente llamadas jahuitas. La persona que comenzó con la elaboración de las empanadas fue doña Antonia Fernández, quien ofreció por largo tiempo, casi hasta su muerte, dichas empanadas. Según cuenta la tradición eran tan buenas las empanadas, que en la puerta del horno se agotaban. Después su hija Berta Fernández por mucho tiempo ofreció dichas empanadas, ese tiempo fue considerado de la segunda generación, y actualmente surgió la tercera generación a la cabeza del nieto de doña Antonia Fernández.


En los años 60 Chulumani casi se convirtió en una ciudad y los habitantes podían concurrir al cine del Río Braun, donde se proyectaba mayormente películas mexicanas.


También había allí un hospital que reunía casi todas las condiciones para brindar un buen servicio de salud a los habitantes.


Hoy Chulumani se encuentra prácticamente invadida por los cocaleros, con tal poderío económico durante su visita en fin de semana, sábado o domingo, días de mercado, que hacen una ostentación sin límites. En los gastos el cocalero no pone reparos, no pide rebaja ni dice “yápame”. Tal es el movimiento económico, que las pensiones en otros días ofrecen almuerzo familiar, pero los sábados y domingos ofrecen platos exclusivos con comida de cerdo, cordero y otros. Junto a sus familias se dan los gustos que otras familias no se dan. Así mismo los cocaleros llegan a bordo de automóviles modernos, en minibuses igualmente modernos, muchos de los cuales son considerados chutos, pues no portan ni la placa.


Cuando llega una lluvia después de algún tiempo, los cocaleros se alegran tanto que dicen que no está lloviendo agua sino plata, ya que esa lluvia según se sabe les permite a los cocaleros cosechar tres veces al año o más.


Esta es una breve relación de cómo se desenvuelve la sociedad de Chulumani, donde los contrastes son muy nítidos y desiguales; por ejemplo las familias pobres residentes en el pueblo ofrecen sus servicios a los cocaleros para la cosecha de la coca. A estos trabajadores se les llama “kichiris”, que son reclutados durante las mañanas y llevados al cocal, donde recogen la coca, por cuyo servicio reciben un salario de entre ochenta y cien bolivianos.


Quiero hacer referencia a dos personajes típicos que actualmente habitan la ciudad de Chulumani, uno de ellos es don Andrés Calllisaya, quien a sus 86 años maneja su vehículo causando mucha admiración, pues se da el gusto de ir hasta la localidad de Irupana para llenar su gasolina y volver a Chulumani manejando. Este señor siempre está feliz cantando sus canciones y en la noche se dedica al juego, en el billar del señor Meret. El otro personaje típico es don Franz García, antiguo peluquero, a quien llaman el “quita pelo” y ofrece sus servicios sin fallar, pese a su edad.
El Diario/Raúl Ibáñez Barragán

Radio en VIVO

CHAT - Uniendo a más bolivianos en todo el planeta

Chat

Radio FmBolivia en Twtter

Radio FmBolivia en Facebook

Menu

Google+

Publicidad

La hora en Bolivia

Revisa tu Horóscopo...